Execution of sentence, process, or warrant
(1) Every ministerial officer of any court authorised to execute a lawful sentence, and every prison manager of any prison, and every person lawfully assisting any such ministerial officer or prison manager, is justified in executing the sentence.
(2) Every ministerial officer of any court duly authorised to execute any lawful process of the court, whether of a civil or a criminal nature, and every person lawfully assisting him or her, is justified in executing it; and every prison manager required under the process to receive and detain any person is justified in receiving and detaining him or her.
(3) Every one duly authorised to execute a lawful warrant issued by any court or Justice or Community Magistrate or other person having jurisdiction to issue the warrant, and every person lawfully assisting him or her, is justified in executing the warrant; and every prison manager required under the warrant to receive and detain any person is justified in receiving and detaining him or her.
Execution of erroneous sentence or process
If a sentence is passed or a process is issued by a court having jurisdiction under any circumstances to pass such a sentence or issue such a process, or if a warrant is issued by a court or person having jurisdiction under any cir‐ cumstances to issue such a warrant, the sentence passed or process or warrant issued shall be sufficient to justify the execution of it by every officer, prison manager, or other person authorised to execute it, and by every person lawfully assisting him or her, notwithstanding that—
(a) La pena privativa de libertad se cumplirá en un Estado designado por la Corte sobre la base de una lista de Estados que hayan manifestado a la Corte que están dispuestos a recibir condenados;
(b) En el momento de declarar que está dispuesto a recibir condenados, el Estado podrá poner condiciones a reserva de que sean aceptadas por la Corte y estén en conformidad con la presente Parte;
(c) El Estado designado en un caso determinado indicará sin demora a la Corte si acepta la designación.
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(a) El Estado de ejecución de la pena notificará a la Corte cualesquiera circunstancias, incluido el cumplimiento de las condiciones aceptadas con arreglo al párrafo 1, que pudieren afectar materialmente a las condiciones o la duración de la privación de libertad. Las circunstancias conocidas o previsibles deberán ponerse en conocimiento de la Corte con una antelación mínima de 45 días. Durante este período, el Estado de ejecución no adoptará medida alguna que redunde en perjuicio de lo dispuesto en el artículo 110;
(b) La Corte, si no puede aceptar las circunstancias a que se hace referencia en el apartado (a), lo notificará al Estado de ejecución y procederá de conformidad con el párrafo 1 del artículo 104.
3. La Corte, al ejercer su facultad discrecional de efectuar la designación prevista en el párrafo 1, tendrá en cuenta:
(a) El principio de que los Estados Partes deben compartir la responsabilidad por la ejecución de las penas privativas de libertad de conformidad con los principios de distribución equitativa que establezcan las Reglas de Procedimiento y Prueba;
(b) La aplicación de normas de tratados internacionales generalmente aceptadas sobre el tratamiento de los reclusos;
(c) La opinión del condenado;
(d) La nacionalidad del condenado; y
(e) Otros factores relativos a las circunstancias del crimen o del condenado, o a la ejecución eficaz de la pena, según procedan en la designación del Estado de ejecución.
4. De no designarse un Estado de conformidad con el párrafo 1, la pena privativa de libertad se cumplirá en el establecimiento penitenciario que designe el Estado anfitrión, de conformidad con las condiciones estipuladas en el acuerdo relativo a la sede a que se hace referencia en el párrafo 2 del artículo 3. En ese caso, los gastos que entrañe la ejecución de la pena privativa de libertad serán sufragados por la Corte.